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Entrevista a Shangarákshita
"Todo en Orden"
Después de 20
años en la India Sangharákshita llegó a Inglaterra
de nuevo y fundó la OBO
Antes del cumpleaños de Sangharákshita, la revista "Dharma-life"
invitó a Jamie Cresswell - un académico del budismo en occidente
y budista Nichirén - a entrevistarle para hablar de su vida dedicada
a traer el budismo a Occidente.
Jamie Cresswell: El movimiento AOBO
y la OBO han sido el trabajo de su vida. ¿Cómo se siente
ante este proceso de traspasar la dirección?
Sangharákshita: Ciertamente
no estoy ni inquieto ni con una sensación de estar perdiendo algo,
sino muy consciente de que moriré algún día. Si hubiese
continuado llevando toda la responsabilidad del AOBO, y siendo la voz
decisiva ante cualquier asunto hasta mi muerte, otros tendrían
que asumir entonces las responsabilidades sin ninguna preparación.
Eso no sería justo ni para ellos ni para el Movimiento en conjunto.
Me pareció que la mayor parte de la responsabilidad que me quedaba
podía recaer sobre los más antiguos y experimentados miembros
de la Orden, con algunos de los cuales he estado en contacto personal
durante 30 años.
Incluso así, no parecía suficiente. Por ello les pedí,
a cuantos les fuese posible, que viniesen a vivir juntos aquí,
en Birmingham, y yo me mudé a un lado de ellos. Era importante
que aprendiesen a funcionar en equipo para que fuese posible asumir armoniosamente
las responsabilidades que les dejaba: se trata del Colegio de Preceptores
y el Consejo asociado a él.
JC: ¿Está satisfecho
con el proceso?
S: Razonablemente satisfecho. Lo que
no significa que no se puedan cometer errores, porque es difícil
entender a otros seres humanos; ni tampoco que yo mismo no haya cometido
errores en el pasado. Hay que aceptar que, dado que no es posible determinar
cómo van a desarrollarse otros, sólo podemos estimarlo desde
lo mejor de nuestra capacidad y en la medida en que los conozcamos.
JC: Hay una propuesta para cambiar
el nombre de AOBO. ¿Qué piensa de ello?
S: Estoy contento de dejar eso en manos de quienes asuman mis responsabilidades.
No tiene caso traspasar responsabilidades y después decir "no
se debería hacer esto o aquello". Sin duda esto es una tentación
para todo el que se retira.
JC: Cuando tuvo su visión de
establecer la Orden Budista Occidental, allá por 1968, debe haber
tenido algunas ideas sobre cómo le gustaría que fuese en
el futuro. ¿Se han realizado esos sueños?
S: No tuve una visión del movimiento.
Fui paso a paso. Empecé con clases de meditación y charlas,
y poco después hubo retiros. Después, algunas personas que
habían estado en retiros, querían empezar a vivir juntas,
entonces se formaron comunidades. Algunas personas querían trabajar
juntas, entonces surgieron los negocios de subsistencia correcta. Y así
creció como una bola de nieve. Nuestro desarrollo fue orgánico.
Por tanto, no puedo decir que esté satisfecho o que mi visión
se haya cumplido. Ni que no esté satisfecho, aunque sé muy
bien que queda aún mucho sitio para hacer mejoras en todos los
frentes.
JC: ¿Ha tenido alguna decepción?
S: A veces se siente decepción cuando personas en las que pones
grandes esperanzas no colman esas expectativas, pero esa es la naturaleza
humana, con la que no debemos decepcionarnos demasiado. Yo no diría
que he tenido grandes decepciones, porque tampoco tenía grandes
expectativas. Al principio no pensaba en crear una gran organización,
sólo en comunicar mi comprensión del Dharma a personas que
consideraba como amigos.
JC: ¿Qué podría mejorar?
S: Me gustaría ver que la gente meditara más profundamente,
que estudiara el Dharma con más intensidad, que fuera a más
retiros, ¡y que escribieran en un mejor inglés!. Me gustaría
ver un mayor desarrollo de las artes, mayor comunicación con otros
budistas. Simplemente más y más de todo este tipo de cosas.
JC: ¿Teniendo la perspectiva actual de cómo se dieron las
cosas, abordaría usted de una manera diferente el establecimiento
de una comunidad espiritual?
S: No estoy seguro, porque existe el hecho de las propias limitaciones.
Algunos movimientos se sustentan sobre la base de un carisma personal;
pero yo nunca he tenido carisma alguno. Tuve que confiar sencillamente
en enseñar a meditar y el dar charlas. Afortunadamente tengo cierta
habilidad para escribir, aunque no soy un escritor popular.
JC: Resulta sorprendente que haya una orden budista occidental en India,
la cuna del budismo ¿Por qué ha vuelto a India la OBO?
S: Yo soy el vínculo. Estuve en India hasta el 64, y me relacioné
con el movimiento del Dr. Ambedkar de conversión masiva entre la
gente que se consideraba "intocable" en el hinduismo. Yo conocía
personalmente al Dr. Ambedkar. En más de una ocasión, dijo
a sus seguidores que sólo había dos bhikkhus en los que
podían confiar; y uno de ellos era Sangharákshita, lo cual
tenía mucho peso entre sus seguidores. Pero murió a los
seis meses de la ceremonia de la primera conversión masiva y en
los años siguientes dediqué mucho tiempo a estos seguidores.
Después fui invitado a Gran Bretaña y posteriormente decidí
que mi futuro estaba aquí. Sin embargo, mantuve correspondencia
con algunas de las personas con que me había asociado en India
y doce años después de mi partida, Lokamitra, un experimentado
miembro de la OBO fue a Poona, y sus charlas y clases crecieron hasta
convertirse en el ala india del AOBO. Ahora hay 220 Miembros de la Orden
en India y miles de personas involucradas.
JC: Si el AOBO se estableció para traducir el budismo al contexto
Occidental ¿Está siendo retraducido al volver a India?
S: No, en lo absoluto. En Occidente el AOBO no está creando una
forma occidental de budismo, sino buscando la forma de practicar el budismo
tradicional en las condiciones actuales de la vida moderna occidental:
urbanizada, industrializada, secularizada y demás. En India cada
vez más gente vive en estas condiciones. Y muchos viven enajenados
de la cultura tradicional hindú. Les gusta nuestra forma del budismo
porque carece de reminiscencias hinduistas.
JC: A través de los años, el AOBO, y de hecho Ud personalmente,
han recibido cierta cantidad de crítica y hostilidad. ¿Cómo
le ha afectado la crítica?
S: A través de mi carrera me he ido acostumbrando a la crítica
durante mi formación. Ya en India me criticaban los monjes theravadas
por interesarme en el Mahayana, mientras que a algunos mahayanistas no
les gustaba que fuese monje theravada. Los hinduistas me criticaban por
no estar de acuerdo con ellos en que todas las religiones son lo mismo,
y al mismo tiempo, los misioneros cristianos me criticaban simplemente
por ser budista. Por lo tanto, no me tomó totalmente por sorpresa
que, al iniciar este nuevo movimiento budista, se me criticase de nuevo.
No es agradable, especialmente cuando se siente que es una crítica
injustificada.
Por otra parte, he sido objeto de cálidos sentimientos de amistad
de mucha gente, aun cuando otros me hayan sido hostiles. He visto en ello
la oportunidad de desarrollar una mente ecuánime. No hay que enfadarse
cuando se es criticado, ni hay que ponerse eufórico cuando se es
elogiado.
JC: ¿Qué piensa que ha despertado esa crítica hacia
la OBO y Ud mismo?
S: Cuando la critica es racional se puede responder. Un ejemplo de crítica
racional es la afirmación de algunos Theravadas de que "Sangharákshita
ataca el monasticismo". Mi respuesta ha sido siempre que no estoy
en contra del monasticismo. Solamente lo he criticado en dos aspectos.
En los años 50, critiqué lo que denominé formalismo
monástico: la observancia de la letra y no del espíritu
de las reglas, por ejemplo, que los monjes no "tocaran la plata ni
el oro" porque estaba prohibido, pero no objetaran el manejo de billetes
de banco. El segundo, cuando comprendí la centralidad del Ir al
Refugio, critiqué la creencia de que el monasticismo era la forma
más válida de vivir el budismo. Pero dentro del AOBO he
animado un tipo de monasticismo moderado para aquellos que estén
preparados. Esto significa ser anagarika, alguien que es célibe,
que lleva una vida lo más sencilla posible, no tiene una carrera
profesional, y ha reducido la cantidad de pertenencias personales.
Pero algunas hostilidades contra el AOBO son irracionales y no las entiendo.
Es decepcionante ser objeto de hostilidades de otros budistas. Puedo entender
el desacuerdo, incluso la crítica de lo que uno hace, pero es decepcionante
cuando la hostilidad se expresa en un lenguaje extremo, en acusaciones
injustificadas e incluso turbias manipulaciones.
JC: Parece Ud muy capaz de exponer sus puntos de vista, aun así,
ha habido una gran cantidad de malentendidos ¿Por qué ha
sido Ud tan mal interpretado?
S: Me he dado cuenta de que mis críticos parecen no haber leído
lo que he escrito, y he escrito mucho. A veces la gente critica el Movimiento
cuando todo lo que necesita es hacer unas cuantas preguntas muy sencillas.
He dejado clara mi postura en torno a todo tipo de cuestiones, a veces
en respuesta a las críticas o las malas interpretaciones.
JC: Hubo un tiempo en que Ud, aparentemente, no era ni monje ni laico,
pero seguía vistiendo los hábitos. ¿Se arrepiente
de esa falta de claridad?
S: Sólo puedo decir que era una figura en una fase de transición.
No era un monje ni un laico en sentido tradicional. Hace mucho que soy
anagarika en el sentido que he descrito, pero hubo un periodo en el que
no era anagarika. Si hubiese dejado los hábitos, la gente habría
dicho: "ya dejó de ser monje, ahora es laico". Estaba
entre la espada y la pared. Espero que ahora quede clara mi posición:
durante todos estos últimos años he sido anagarika; pero
dadas las circunstancias de aquel entonces no tenía mas opción
que proceder como lo hice.
JC: Ud ha tenido maestros del Dharma de diversos linajes y tradiciones.
¿Cuál es su relación con esas tradiciones?
S: Me ha inspirado mucho mi contacto con estos maestros y les estoy agradecido,
pero no me considero un representante de ellos, ni considero que yo esté
transmitiendo esos linajes como tales. Me considero simplemente un budista
y a ellos los veo simplemente como budistas, no como representantes de
este o aquel linaje. Por ejemplo, tuve una gran amistad con Dhardo Rimpoche
durante muchos años. Le veía como una persona totalmente
consciente y compasiva, y me inspiraba. Espero que algo de esto haya influido
en mí, y eso es lo que espero transmitir, no una técnica
o tradición particulares.
JC: ¿No se considera a sí mismo como un maestro del budismo
o un gurú?
S: No. He repudiado la idea de ser un gurú debido a las connotaciones
que conlleva el término. Estoy contento con aparecer como un amigo
espiritual o sencillamente como un amigo. Soy bastante crítico
del énfasis que los grupos tibetanos ponen en un gurú. No
creo que sea bueno para el gurú, pues puede darle una idea inflada
de sí mismo, ni para el discípulo, que puede hacerse dependiente
y dogmático con respecto a los logros del gurú.
Cuando se conoce a alguien, no se debe asumir que se está más
desarrollado que él, o que él está más desarrollado
que uno. Si se entra en comunicación lo suficientemente profunda,
se hace patente si uno u otro está más desarrollado, al
menos en ciertos aspectos. Pero esa no debe ser la premisa. No creo que
sea posible simplemente aceptar que alguien diga "¡el Lama
fulano es un gran Maestro!". Este conocimiento sólo puede
llegar a través de la comunicación, llegando a conocer al
Lama fulano. Y si tú lo ves como alguien más desarrollado,
está bien, pero no puedes insistir en que los otros lo vean igual,
especialmente sobre la base de que ocupa cierta posición eclesiástica.
JC: Algunas personas han cuestionado su autoridad e incluso la autenticidad
del movimiento ¿Qué responde a eso?
S: No me veo como poseedor de autoridad alguna. Como resultado del estudio
y de la práctica tengo una cierta comprensión del Dharma
y una cierta habilidad para comunicarla, y eso es lo que he hecho. Si
la gente encuentra razonable lo que digo y si, al ponerlo en práctica,
le funciona, puede optar por aceptarlo. Así lo hacía el
Buda y, a mi nivel, hago lo mismo.
Yo apelo a la razón y la experiencia de la gente, eso es en última
instancia la autoridad. Si hay autoridades contradictorias, uno sólo
puede decidir entre ellas a la luz de su propia razón y experiencia,
especialmente la experiencia espiritual.
JC: ¿Pero no hay una cierta autoridad en el AOBO?
S: Sé que los miembros de la Orden toman en serio lo que digo,
pero muchos miembros de la Orden no vacilan en discrepar conmigo, y no
lo veo como un signo de que algo anda mal. Por supuesto, si alguien no
estuviera de acuerdo con los fundamentos, por ejemplo si alguien decidiera
que el monasticismo es de superior relevancia y pidiera la ordenación
monástica fuera de la Orden, le daríamos una amistosa despedida.
JC ¿Es la Orden ahora un linaje?
S: Yo no uso esa terminología, pero algunos podrían ver
un linaje en el Ir al Refugio. La continuidad vendría principalmente
por la ordenación, yo ya he dejado esa responsabilidad en un Colegio
de miembros de la Orden que considero juegan un papel crucial. En su momento,
sin duda, nuevos miembros serán admitidos a dicho Colegio, mientras
que otros Preceptores tal vez se retirarán, especialmente tras
haber ordenado bastante gente y sentir que deberían dedicar más
tiempo a atenderla.
JC: El "Arbol del Refugio de la Orden" incluye varios maestros
históricos del budismo en relación con Ud, eso sugiere un
linaje.
S: Pero lo que continúa no es tanto una enseñanza específica
sino la inspiración recibida de ellos, que se concentra en el común
Ir al Refugio de todos ellos. Eso es lo que yo siento que transmito a
otros.
La idea del linaje está asociada a ideas de origen feudal, especialmente
entre los tibetanos. Linajes artificiales se construyen y la gente se
siente orgullosa de pertenecer a un "poderoso" linaje, como
si eso les confiriese poder.
JC: Si la inspiración de sus maestros pasa a los miembros de la
Orden a través de Ud ¿Podrían ellos buscar otros
maestros cuando Ud se haya ido?
S: Una enseñanza importante, la de "las Cuatro Dependencias"
nos dice que hay que depender de la enseñanza (dharma), no de la
persona (pudgala). Si no se siente inspiración en la enseñanza
recibida en AOBO uno debe preguntarse por qué. A veces la gente
se aburre con su practica de meditación y piensa que las cosas
serían diferentes con otro maestro. Cabe esperar que eso pueda
ocurrir cuando me vaya, ya ha pasado alguna vez mientras estaba. Pero
espero que la gente continúe derivando más y más
inspiración de las enseñanzas que ya han recibido.
El propio Buda, cuando le preguntaban quién sería su sucesor,
contestaba: "el Dharma que he enseñado será mi sucesor".
Si tras mi muerte la gente sale a buscar otro maestro, es de suponer que
no le están dando la suficiente importancia al Dharma.
JC: ¿Quién se ocupa de la pureza del movimiento?
S: En términos generales toda la Orden, pero más específicamente
el Colegio de Preceptores y los Presidentes, que serán responsables
principalmente de mantener la armonía entre los diferentes aspectos
del Movimiento y la fidelidad a mis enseñanzas. Los miembros del
Colegio han estado muchos años cerca de mí y conocen mi
mente.
JC: ¿El canon de la Orden ya se ha cerrado?
S: No. En absoluto. El movimiento AOBO tiene sólo alrededor de
30 años, que no es nada en términos de tradición
budista.
JC: A medida que la gente madura y encuentra su propia manera de practicar
el Dharma ¿Qué es lo que hará que se mantenga la
unidad?
S: Doctrinalmente lo que sostendrá la unidad es la centralidad
del Ir al Refugio y todo lo que surge de ello. Este énfasis es
indispensable y nos distingue de otras formas de budismo. En la práctica,
lo que nos unifica es, sobre todo, la observancia de los 10 principios
éticos. Y, como organización, están los Preceptores
y Presidentes trabajando en colaboración con los diferentes elementos
del Movimiento.
JC: Dado que cada Centro AOBO es autónomo ¿No podría
suceder que la gente tomara ciertos aspectos y creara Centros independientes?
S: Puede ocurrir. Pero deliberadamente establecí desde el principio
la independencia legal y económica de los Centros. Los Centros
deben llevar sus propios asuntos. El factor de unidad es la Orden porque
los Centros son llevados por miembros de la Orden; pero es una unidad
espiritual, no organizativa. No hay una organización central que
dirija las diferentes "sucursales".
JC: De los cientos de maestros en Occidente ¿De quién diría
haberse enriquecido espiritualmente?
S. La persona con la que había mantenido más contacto últimamente
era Ayya Khema. Comenzó en el 92, en el Congreso Europeo de Unidad
Budista, en Berlín. Al terminar, Ayya Khema vino a buscarme y me
dijo "admiro tu valor, yo soy una mujer atrevida, pero no habría
podido decir lo que tú has dicho". Lo que admiraba era que
públicamente había disentido con algo que había dicho
Thich Nhat Hanh. Yo pensé: "¿A qué hemos llegado?.
¿Sólo porque alguien es un prominente maestro no se puede
disentir de él amistosamente?"
Este fue el comienzo de nuestra amistad. A partir de 1992 nos encontramos
regularmente cuando venía a Inglaterra y mantuvimos correspondencia
hasta su muerte hace un par de años. No estábamos de acuerdo
en todo, pero coincidíamos en muchas cosas.
JC: ¿Cree que los occidentales tienen siempre un entendimiento
superficial del budismo?
S: Bueno, han tenido durante cientos de años un entendimiento superficial
del cristianismo, ¿no es así? Cuanto más ampliamente
se conozca algo, más malos entendidos es probable que conlleve.
Uno sólo puede esperar que haya una minoría con una comprensión
profunda.
JC: Pero la gente que ha crecido en una cultura budista tendrá
un mejor entendimiento de alguna manera.
S: Esos budista pueden conocer los usos y costumbres y cómo ser
respetuosos con los monjes; pero pueden no conocer los principios básicos
del budismo. Hay un lado bueno y un lado malo en el haber crecido en una
cultura popular budista. A veces se pierde de qué trata realmente
el Dharma.
JC: Se habla mucho sobre el no-sectarismo en el budismo ¿Se ha
convertido AOBO en una secta?
S: Si por "secta" se entiende "organización religiosa
independiente", entonces supongo que lo somos. Pero no creo que el
término deba emplearse peyorativamente. La verdadera pregunta es
qué quiere uno decir con "sectarismo". No se puede decir
que consista simplemente en considerar que las enseñanzas propias
son verdad, ni siquiera que son la única verdad. Significa aprovecharse
indebidamente de la gente afiliada a otras religiones en provecho de tu
propia secta. En ese sentido ha habido "sectarismo" en Irlanda
del Norte, pero yo no diría que el protestantismo o el catolicismo
sean sectarios.
Hoy en día, se piensa que si no crees que todas las religiones
enseñan lo mismo eres sectario e intolerante, pero creo que esto
es simplemente una idea confusa. De hecho, esa idea en sí es intolerante.
Solía encontrar en India gente que se enfadaba y se te confrontaban
si no estabas de acuerdo que todas las religiones enseñaban lo
mismo que el hinduismo.
Para mí la tolerancia es la habilidad de aceptar diferencias sin
que ellas conduzcan a estados mentales torpes. Debemos poder reconocer
que otros tienen puntos de vista diferentes y no tener inclinación
a cambiarlos, excepto a través de medios racionales. Y, por supuesto
las diferencias no deben ser usadas para oprimir o sentir negatividad
hacia otros.
JC: ¿Y si sintiera fuertemente que la religión de alguien
le está haciendo daño, qué haría al respecto?
S: Tienes que darle más luz. Sólo se puede usar la discusión
y el debate.
JC: A medida que usted se acerca a cumplir 75 años, ¿cuáles
son sus pensamientos y sentimientos en torno a la vejez y la muerte?
S: Estoy consciente de no tener la energía de antaño. Miraba
hace poco viejos diarios y veía que llegaba a dar cinco o seis
charlas en un día. No poseo esa energía ahora y hay que
aceptarlo con la mayor gallardía posible. A menos que enferme,
no veo probable ningún cambio en mi forma de vida actual. Espero
escribir algo más y viajar un poco. Pero acepto que mi energía
está en descenso.
No me gustaría morir tras una prolongada enfermedad pero, por supuesto,
no tengo elección y, si sucede, tendré que aceptarlo lo
mejor que pueda. Y preferiría no tener una muerte repentina en
medio de todo. Me gustaría tener al menos unos días para
prepararme, pero puede que no los tenga. Hay que estar preparado para
cualquier eventualidad: eso es la vejez. Eso es la vida. Disfruto mi vejez
y no echo de menos mi juventud, aunque a veces me gustaría poder
hacer más. Pero eso es parte de traspasar la dirección:
aceptar que depende ya de otros llevar la antorcha.
JC: ¿Qué le ha proporcionado mayor alegría en su
vida?
S: Cuando estaba en India trabajando con los nuevos budistas, les preguntaba
a veces en qué les había hecho diferentes el budismo. Sus
rostros se iluminaban y decían: "Ahora me siento libre".
Esto me proporcionaba mucha alegría. Básicamente es lo mismo
en occidente aunque las condiciones sean otras.
Lo que me aporta mayor felicidad ahora es recibir cartas de gente expresando
la gran diferencia que ha supuesto el Dharma para sus vidas, especialmente
cuando me entero de qué tan espantosas eran antes. Entonces pienso
que mi vida en algún sentido ha valido la pena.
JC: ¿Y cómo le gustaría ser recordado?
S: En realidad no había pensado en ello.
JC: Pues, ahora es cuando.
S: Me gustaría ser recordado como alguien que hizo algo por los
ex-intocables, porque lo que yo sentía por ellos era muy fuerte.
Y me gustaría ser recordado como alguien que hizo algo por ayudar
a traer el Dharma a Occidente.
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