Jueves 17 de Mayo del 2012
Qué piensa el budismo de...
Etica en la comida en Oriente
Comer es parte de la vida diaria. Hay gente, en algunas partes, a la que sólo le alcanza para comer una vez al día o un día sí y uno no, pero la mayoría de nosotros comemos varias veces al día. La comida ocupa una parte muy importante en nuestra existencia y requiere muchas horas de ella. Tratándose de una actividad a la cual dedicamos tanto tiempo, energía y dinero y para la cual requerimos tener provisiones especiales en nuestras casas, tales como cocinas, comedores y utensilios, es definitivo que necesitamos llevar a ella la influencia de nuestros principios budistas.
El principio más importante aquí es el de la no-violencia, el respeto hacia la vida. Esto significa, entre muchas otras cosas, vegetarianismo. Algunos sutras del mahayana dicen que el bodhisatva no puede ya pensar en comer la carne de otros seres vivos, así como una madre no puede pensar en comer la carne de su hijo. Si hemos de practicar sila (moralidad) está claro que debemos encausarnos decididamente hacia el vegetarianismo. A veces las circunstancias en el hogar nos lo ponen difícil. Puede parecer imposible ser estrictamente vegetariano pero, al menos, cabe hacer el intento, quizá dejando la carne y el pescado ciertos días de la semana o en ciertas ocasiones. Nadie observa una no-violencia de forma perfecta, pero deberíamos respetar la vida de los animales tanto como nos sea posible. El vegetarianismo, si se practica en alguna medida, constituye una aplicación directa del principio que guía la vida del bodhisatva: el principio de la compasión.
Hay que decir que, ciertamente, el Buda no insistió en el vegetarianismo. Él consideró más importante que los mendicantes procuraran no ser quisquillosos con lo que comían sino que aceptaran lo que se les ofrecía (siempre y cuando estuvieran seguros que si les daban carne no fuera de algún animal sacrificado en especial para ellos).
Sin embargo, parece sorprendente que tan pocos budistas en Oriente estén aplicando, consecuentemente, este principio básico. En el difícil clima del Tíbet la comida vegetariana es, en verdad, escasa. No obstante, muchos de los budistas tibetanos que viven en la India siguen comiendo carne aunque ya no la necesitan ¿porque?. No son sólo los tibetanos. Los budistas tailandeses y birmanos se destacan, también, por comer mucha carne y la mayoría de los monjes y laicos singaleses tampoco son vegetarianos. Mas, acaso el no ser vegetariano sea particularmente extraño entre los budistas mahayana, como los tibetanos, si consideramos el énfasis que el mahayana hace en la compasión. El dialogo canónico que se le atribuye al Buda el Sutra Lankavatara contiene todo un capítulo que habla de lo inadecuado de comer carne, aunque parece que la gente no lo toma muy en serio.
Con relación a esto tienen algo que ver las enseñanzas tántricas, mal interpretadas. Los lamas tibetanos suelen decir que cuando se sacrifica a un animal, si se recitan determinados mantras, su conciencia se libera de inmediato y se va a una especie de cielo (de ahí es que la película de James Cameron Avatar lo saco). Algunos llegan, incluso, a decir que el hecho de que la carne de un animal pase a través de su sistema asegura la salvación de esa criatura.
No es posible probar ni desmentir tal aseveración, eso está claro, pero tiene todas los signos de ser una mera racionalización de su apetito por la carne.
Los bhikkhus tailandeses que conocí en la India decían que los laicos les ofrecían carne y que ellos no la podían rehusar, eso era lo que caía en sus cuencos. Sin embargo, aquellos laicos eran budistas y así lo habían sido durante cientos de años y los bhikkhus les habían enseñado a hacer todo tipo de cosas como, por ejemplo, ingeniarse maneras muy elaboradas para que las mujeres hicieran ofrendas sin tener que establecer contacto físico con los bhikkhus como las reglas monacales establecen. Si pudieron enseñar a los laicos cosas así, ¿por qué no iban a poder enseñarles a no ofrecerles carne? Después de todo, tenían la capacidad de explicarles que ciertos tipos de carne estaban prohibidos y que, de acuerdo con el vinaya theravada, no debería de ofrecérsele: carne humana, carne de tigre, etc. ¿Acaso no podrían pedir a la gente que mejor no les ofrecieran carne de ningún tipo?
Uno puede ver todavía en algunos países orientales e incluso en Bodhgaya, justo en el sitio de la iluminación del Buda, como los monjes en sus platillos que comen tienen alguna mezcla con carne.
Los singaleses fueron mucho más compasivos. Algunos bhikkhus singaleses son vegetarianos y los laicos budistas de Sri Lanka los consideran en ese aspecto. Cuando se les expone este caso a los tibetanos con frecuencia dicen, “sí, sabemos que deberíamos ser vegetarianos pero en el Tíbet eso es muy difícil”. Lo cierto es que hacen una excepción cuando participan en alguna puya o práctica espiritual que tenga que ver con los bodhisatvas Tara y Avalokiteshvara. Entonces sí observan un vegetarianismo aunque las puyas duren hasta diez días, puesto que Avalokiteshvara y Tara tienen especial relación con la compasión.
Un comentario para este artículo

D.R. 2010 Centro Budista de la Ciudad de México A.C.
Jalapa 94 Col. Roma Norte Del. Cuauhtémoc Código Postal 06700, México D.F.
Teléfonos: 5525 4023 / 5525 0086
aobo@budismo.com Nuestra Política de Privacidad
12 Abril 2012
Pensé que tofos eran vegetarianos