Myanmar antigua Birmania en crisis

Entre el 2 y 3 de mayo de 2008, el enorme ciclón Nargis azotó la región meridional de Birmania (país al que la Junta Militar gobernante llama Myanmar). Como resultado de la tragedia, los medios estatales birmanos calculan que el número de muertes oscila alrededor de 23 mil. Es bien sabido que las cifras oficiales suelen estar muy por debajo de la realidad. Una semana después del desastre las estimaciones de los organismos internacionales parecen más confiables. Fuentes de la ONU hablan de hasta 110 mil muertos, más de 35 mil desaparecidos y se teme que el número de damnificados que hay sea un millón y medio.La tragedia no se debe sólo al fenómeno natural. En gran medida ha sido producto de las deficientes acciones del gobierno de la Junta Militar. Una rígida dictadura detenta el poder en Birmania desde 1988 y como pesa sobre ella la presión internacional, ya que ha desconocido los resultados de anteriores elecciones democráticas, hace tiempo que en el interior del país se han prohibido las comunicaciones con el extranjero. De tal modo, lo que en cualquier parte del mundo se sabía muy bien, gracias a la tecnología actual, la población birmana no lo podía conocer. Un ciclón se acercaba y aun cuando los generales lo sabían, impidieron que el pueblo se previniera. No hubo avisos ni se evacuaron las zonas que evidentemente resultarían más afectadas.Tan pronto como ocurrió el tornado, los gobernantes militares emitieron una solicitud de ayuda internacional. Sin embargo ahora, cuando impera el caos, la Junta retrasa desesperantemente el proceso de ayuda exterior. No han querido permitir la entrada de los expertos en desastres y se dice que han incautado los primeros envíos de víveres y artículos que llegaron al país. El subsecretario general para Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), John Holmes, declaró el pasado 9 de mayo que las gestiones ante las autoridades birmanas sólo habían permitido la llegada a Rangún (capital de Birmania) de cuatro aviones con alimentos y que apenas se había permitido la entrada a dos de los cinco miembros del equipo de expertos que se encargarían de evaluar la magnitud del desastre.Hasta el pasado 10 de mayo, el Ministerio de Exteriores birmano seguía sin responder a la mayoría de las solicitudes de visas que la ONU y otros organismos internacionales habían hecho para acceder a la zona afectada. Se habían solicitado ya más de 100 visados pero ni siquiera se habían autorizado diez de ellos. 

3 Comentarios para este artículo

  1. felipe aragonNo Gravatar Dice:

    frecuentemente me pregunto ¿que mal karma pesa sobre el pueblo Tibetano por todo el sufrimiento que padece a raiz de la invacion china a su territorio en 1949, quierase o no, es un ajuste karmico el que ahi podemos ver, desde luego que no lo justifico por ningun motivo, pero contra la ley de causa y efecto nada se puede hacer, recordemos a Gengis Kan, Kublay Kan, Tamerlan, Atila y sus Hunos, esas huestes babaras integradas por guerreros del Asia Central, concretamente por Mongoles y Tibetanos. cuanto sufrimiento infligieron a otros pueblos, miles de plegarias y mantras se han dicho para que cese el sufrimiento, se ha pedido la proteccion de los dioses y de los guardianes del Dharma y nada ha sucedido, hombres santos han hecho todo lo que han podido para remediar esta situacon y nada se ha logrado, quiza algo tiene que ver el hecho de que el Tibet fue una Tierra prohibida para el extranjero, tal como existe la ciudad prohibida en el centro de Pequin, todos somos profanos en esos lugares, durante muchos años el Dharma estuvo vedado al mundo por esa politica de aislamiento de sus dirigentes Tibetanos, quienes solo para si mantenian las enseñanzas Budistas, pienso que si no hubiera sido por los Chinos, el mundo occidental nunca hubiera tenido la oportunidad de entrar en contacto con el Budismo como actualmente lo conocemos, esto lo entiendo asi y con ello evito sentir rencor por los chinos.
    por lo que respecta a Birmania, puede ser la misma causa de su sufrimiento, en realidad todos sufrimos, es la primera verdad que nos puede conducir a la iluminacion, quiza esta cruda realidad para esos pueblos profundamente espirituales este cerca lograr la maxima realizacion humana, que es la iluminacion.
    admiro la sonrisa de los monjes budistas, lamas y en general del Pueblo Tibetano y Birmano, denota una paz y una sabiduria trascendente, pero me desconcierta que ante la tragedia de sus pueblos, lloren como si no comprendieran que todo es ilusion, que no es verdad, que todo tiene una causa.

  2. JorgeNo Gravatar Dice:

    Perdonen mi ignorancia y quizás mi atrevimiento, pero ¿acaso el Budismo no enseña el desapego?

    ¿porqué los Tibetanos se aferran a una tierra que por Karma o por lo que sea han perdido?

    No estoy de acuerdo con el robo y la invasión por parte de una potencia hacia un pequeño y pacífico país.
    Como humanistas reprobamos totalmente la invasión china. Pero, tengo curiosidad o simplemente no entiendo.

  3. felipe aragonNo Gravatar Dice:

    sinceramente “AMO AL TIBET” y pienso que mientras haya alguien que desee que la paz vuelva a su territorio, las esperanzas no estaran perdidas y algun dia podremos gritar con todo nuestro corazon:

    “L I B E R T A D, Q U E V I V A E L T I B E T”

Déjanos un comentario